En el video
que vimos de Annie Leonard se hace referencia en una parte al consumo. Hablamos
de una sociedad actual muy consumista, en donde cuanto más cosas tenemos en
nuestro poder más valor tienen nuestras vidas, sin contar con aquellas cosas
que cambian continuamente y llevan a que si nosotros no nos “actualizamos”
valemos menos. Pero, ¿Cómo funciona esta economía consumista? Esa pregunta la respondió
el analista de mercado Victor Lebow diciendo: “Nuestra economía productiva requiere que hagamos del consumo nuestra
forma de vida, que convirtamos en rituales la compra y el uso de bienes, que
busquemos la satisfacción espiritual y de nuestro ego en el consumo, necesitamos
que las cosas se consuman, quemen, reemplacen y desechen a un ritmo cada vez
mayor”. Para lograr esta economía se tiene en cuenta dos componentes, la obsolescencia
programada, es decir que los productos son diseñados para que duren poco tiempo y
sean desechados con rapidez; y la obsolescencia percibida, en otras palabras es
hacer que las cosas que tenemos parezcan desechables cuando todavía son útiles.
Para
ello existen las publicidades, “para que seamos infelices con lo que tenemos”, ¿Qué
quiere decir esto? Nos hacen pensar que todo lo que tenemos esta mal y para
mejorarlo debemos comprar algo nuevo. Sin embargo la publicidad tiene un gran
impacto no solo en la economía consumista dándonos la necesidad de comprar y
consumir más y más productos, sino también quitándonos tiempo para las cosas
que realmente nos hacen felices como las relaciones sociales. En conclusión,
nuestra sociedad es muy consumista y esa economía que nos caracteriza tiene un gran
impacto en nuestras vidas, desde diferentes puntos de vista.