martes, 10 de junio de 2014

Una sociedad consumista

En el video que vimos de Annie Leonard se hace referencia en una parte al consumo. Hablamos de una sociedad actual muy consumista, en donde cuanto más cosas tenemos en nuestro poder más valor tienen nuestras vidas, sin contar con aquellas cosas que cambian continuamente y llevan a que si nosotros no nos “actualizamos” valemos menos. Pero, ¿Cómo funciona esta economía consumista? Esa pregunta la respondió el analista de mercado Victor Lebow diciendo: “Nuestra economía productiva requiere que hagamos del consumo nuestra forma de vida, que convirtamos en rituales la compra y el uso de bienes, que busquemos la satisfacción espiritual y de nuestro ego en el consumo, necesitamos que las cosas se consuman, quemen, reemplacen y desechen a un ritmo cada vez mayor”. Para lograr esta economía se tiene en cuenta dos componentes, la obsolescencia programada, es decir que los productos son diseñados para que duren poco tiempo y sean desechados con rapidez; y la obsolescencia percibida, en otras palabras es hacer que las cosas que tenemos parezcan desechables cuando todavía son útiles.   Para ello existen las publicidades, “para que seamos infelices con lo que tenemos”, ¿Qué quiere decir esto? Nos hacen pensar que todo lo que tenemos esta mal y para mejorarlo debemos comprar algo nuevo. Sin embargo la publicidad tiene un gran impacto no solo en la economía consumista dándonos la necesidad de comprar y consumir más y más productos, sino también quitándonos tiempo para las cosas que realmente nos hacen felices como las relaciones sociales. En conclusión, nuestra sociedad es muy consumista y esa economía que nos caracteriza tiene un gran impacto en nuestras vidas, desde diferentes puntos de vista.